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El Feminismo Para Una Sociedad De Madres "Exitosas"





En Mercadotecnia existe un concepto denominado "Coste de Oportunidad", el cual se refiere a que en cada decisión que hacemos al momento de comprar algún artículo, producto o servicio, por ende, dejamos de lado otra cosa para elegir eso; o aquello que dejamos de lado también puede ser nuestro dinero :) Es simple pero poderoso: elegir representa eso: obtener algo a cambio de dejar otra cosa.


Inicié con esta definición porque a veces por la vorágine de la vida misma, no nos detenemos a reflexionar qué estamos dejando de lado en nuestra maternidad -el coste de oportunidad- al momento de trabajar por nuestro "éxito profesional". Y el problema no es la mujer y sus anhelos, tanto maternales como de trabajo, sino el sistema y un feminismo sesgado que nos han vendido como parte del mismo show que sostiene toda la maquinaria actual.


No puedo hablar por todos, pero me parece que al referir el feminismo, en el subconsciente de muchas personas se encuentran temas como: aborto, equidad de género, que la mujer pueda trabajar si así lo desea, educación e igualdad de oportunidades, etc; pero, ¿también les ha pasado por sus mentes al hablar de feminismo, pensar en los derechos de ls madres y sus bebés para convivir armónicamente con la sociedad actual en México? Destaco "armónicamente" porque ¡no hay armonía en lo absoluto! ¿Cómo podemos pensar que se respetan los derechos de las mujeres cuando en México las madres deben volver al trabajo a los 40 días de paridas? ¡ES UNA LOCURA! Feminismo también es una sociedad que permita a las mujeres puerperias recuperarse verdaderamente antes de volver al mundo laboral, y que les permita CUIDAR, ATENDER ¡Y AMAR A SUS HIJOS E HIJAS! Esa brutalidad no es feminismo, es un abuso. Una guardería no es la solución, sino una ley del trabajo pensada en las madres y sus hijos e hijas.

De igual manera, lo sería normalizar los espacios de trabajo en donde las madres puedan llevar a sus crías. De esta manera, la lactancia materna tampoco se vería afectada tan salvajemente, como sucede con quienes deben volver a sus trabajos a solo 40 días de haber dado a luz. Para todo esto, debo aclarar que mis afirmaciones se suscriben de lecturas e investigaciones hechas, de personas como el Dr Carlos González Rodríguez, médico pediatra español, bastante reconocido por fomentar la crianza con apego.


Pero en mi caso específico lo menciono porque para lograr esta foto con la que encabezo esta redacción, trabajé durante dos meses consecutivos en la planeación, organización y estructura del curso de Locución y Podcasting que impartimos este fin de semana pasado; todos los detalles de la logística, el contenido educativo compaginado con mis nuevas responsabilidades maternales y en mi vida personal en el hogar, hicieron que me diera cuenta de lo maratónico y complejo que es equilibrar diversas esferas de la vida -y eso que yo no le rindo cuentas a un jefe/jefa que me prohiba cosas o imponga horarios- ya que, para lograr impartir el curso de manera exitosa y atender a mi hija, tuve que desvelarme, trabajar el material mientras ella dormía, ser multitask y sobre todo, pedir apoyo a una querida amiga que me tendió la mano para que mi hija pudiese acompañarme durante el desarrollo del curso.


De verdad: fácil no fue, e insisto, eso que yo tengo un poco más de libertad para maniobrar algunas cosas, en comparación con quienes se encuentran contratadas por un empleador. No quiero ni pensar como le hacen, simplemente es inhumano. Es inhumano que las empresas no abran sus políticas laborales a ser amigas del niño/a y la madre -le copie el slogan al IMSSS jeje, pero es verdad así debería de ser- para brindar más empleos de home office, de lactancia en las oficinas, de poder llevar al bebé si la naturaleza del empleo lo permite y sobre todo: normalizar esta situación que la madre no solo puede trabajar con el crío, sino que seguramente trabajará mejor y más contenta, pues tendrá la seguridad de que su hijo o hija esta bien y bien cuidado, siendo ella quien lo estará atendiendo.

Estoy absolutamente segura, de que la producción en las empresas se dispararía... pero no, seguimos pensando que eso no es feminismo y que pudiese ser contrario a la liberación y empoderamiento femenino. No, el feminismo No es la explotación de la mujer por el hombre en el mundo laboral, el feminismo es el poder de decidir de la mujer, el tener una sociedad y sistema que le permite tener una vida plena y productiva, sin importar si es soltera, casada, viuda o divorciada; con o sin hijos e hijas. Eso es feminismo.

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